18 - ¿Qué son los modelos de utilidad?

Guía del Inventor

Como ya dijimos en otro lugar los Modelos de Utilidad fueron introducidos, como nueva modalidad dentro de la Propiedad Industrial, en el Estatuto de 26 de julio de 1929.

Dicha modalidad se conocía y aplicaba con mucha anterioridad en Alemania y en el Japón, aunque con carácter y alcance muy distintos.

Su objeto no fue otro que el ensayar en nuestro país el examen previo de las patentes, mediante el llamamiento oposiciones, a cuyo fin se desglosaron de estas todas aquellas invenciones (que no son pocas) cuyo objeto es más sencillo y se presta, desde luego más que las otras, a una discriminación.

A un lado, pues se pusieron las máquinas, aparatos y procedimientos mecánicos o químicos, que continuaron considerándose más aptos para un título de patente, y de otro, empleando los términos del estatuto “los instrumentos, herramientas, dispositivos y objetos o parte de los mismos que aporten a la función a que están destinados un beneficio o efecto nuevo a una economía de tiempo, energía, mano de obra o un mejoramiento en las condiciones higiénicas o psicofisiològicas del trabajo”.

En la actual Ley de 1986 se mantienen como modelos de utilidad las invenciones que siendo nuevas en España e implicando una actividad inventiva den a un objeto una configuración, estructura o constitución de la que resulte una ventaja para su uso o fabricación, en particular los utensilios, instrumentos herramienta, aparatos, dispositivos o partes de los mismos que reúnan los requisitos mencionados. Se excluyen taxativamente las variedades vegetales que pueden acogerse a la Ley sobre Protección de Obtenciones Vegetales.

El estado de la técnica, con referencia al modelo que se solicite, está constituido por todo aquello que antes de la fecha de su presentación pueda haber sido divulgado en España por escrito o de forma oral, por un uso o similar.

La Oficina no examinará ni la novedad, ni la actividad inventiva ni la suficiencia inventiva ni tampoco exigirá el informe sobre el estado de la técnica previsto para las patentes de invención. Por el contrario, examinará los requisitos formales de la demanda, los cuales son tan rigurosos como la patente a excepción del resumen que no es necesario. Debemos advertir que la preparación de estas demandas y su presentación exigen una gran cantidad de requisitos que deben cumplirse estrictamente, dado que cualquier defecto puede originar la denegación, aunque razonada, si no se han subsanado los defectos previamente apuntados.

Cuando la Oficina considere aceptable la demanda procederá a publicarla en el Boletín Oficial de la propiedad Industrial para que cualquier persona con interés legítimo, pueda oponerse dentro de un plazo de dos meses alegando tanto su falta de novedad como una falta de actividad inventiva, acompañándose para ello las pruebas oportunas. La propia Oficina dará traslado al interesado de las oposiciones presentadas para que el mismo subsane los defectos, modifique las reivindicaciones o conteste alegando lo que estime pertinente en un plazo de dos meses.

Transcurrido un mes la Oficina dictará resolución razonada sobre la concesión o la denegación de la protección. Dicha resolución, en un sentido u en otro, será asimismo publicada en el Boletín con todos los datos pertinentes, evidentemente recurrible incluso hasta la vía contenciosa.

Los Modelos de Utilidad están sujetos, a igual que las patentes al pago de una cuota anual, y en cuanto a su valor jurídico y acciones que del mismo se dimanan, en nada difieren de una patente de invención. Su duración es de diez años improrrogables.

Nulidad y Caducidad.- Se considerarán nulos los Modelos de Utilidad cuando se justifique no ser cierta la declaración de novedad del modelo hecha por el interesado al formular la solicitud o no lo hubiese obtenido el inventor. 

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