La importancia de ser marca para las PYMES.

2014-01-01 11:20:03
Archivado como: Marcas España

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A menudo nos pasa a los diseñadores que cuando las empresas nos encargan un proyecto, sea cual sea su soporte (físico, digital, etc.) nos encontramos ante un dilema en cómo afrontarlo. Y no porque no seamos capaces de resolverlo con una solución buena: que sea coherente, funcional, estéticamente agradable y que, en definitiva, cumpla con los objetivos básicos de comunicación. Sino porque sencillamente no se puede empezar la casa por el tejado. Me explicaré: muchas empresas creen que para resolver sus necesidades "comunicativas" basta encargando una nueva web o renovando la que tenían, actualizando su catálogo de productos, haciendo una campaña de publicidad o generando elementos de propaganda, entre muchas otras cosas. En algunos casos esto probablemente sea suficiente a corto plazo y para objetivos muy concretos por parte de la compañía. Y de hecho los diseñadores vivimos en gran parte de estos encargos. Pero es necesario que estas empresas se den cuenta -y nosotros aquí tenemos un papel esencial- que todo esto no vale para nada si previamente no resuelven su necesidad vital más importante: la de ser una marca y, como tal, tener una identidad de marca única y diferenciadora.

En algunos casos las pequeñas y medianas empresas no son conscientes de que tienen esta carencia (a menudo por desconocimiento y en algunos casos incluso por ignorancia) y se dirigen a nosotros -los diseñadores- con la voluntad de empezar a trabajar directamente con el proyecto que tienen en mente. Como he dicho anteriormente, esto por sí solo no es un problema, el problema está cuando lo tenemos que hacer sin tener la marca como fundamento básico para desarrollar el proyecto en cuestión. Por lo tanto, nosotros como diseñadores debemos ser capaces de saber explicar, asesorar y educar a nuestros clientes para que sean conscientes de la importancia que tiene el hecho de que se conviertan en una marca por sus negocios y por su éxito. Éxito que, en cualquier caso, sólo conseguirán si son marca, siendo por tanto una condición vital e ineludible para ellos y para cualquier empresa hoy, sea cual sea su actividad y sea cual sea su tamaño o capacidad productiva. Lógicamente el hecho de ser una marca no es el único factor que ayudará a las empresas a tener éxito, pero lo que sí podemos afirmar con toda certeza es que para llegar a este éxito, deben serlo.

En otros casos se trata sencillamente de una descreencia muy grande en cuanto a la importancia y a la fuerza de las marcas en las pequeñas y medianas empresas. Como no están consideradas como activos que toman valor día a día y capitalizan las inversiones, estas empresas prescinden invertir en la creación de marcas propias o en su gestión estratégica. Sin embargo, las marcas ya no son ajenas a las PYMES.

Finalmente, en muchos casos, hay un pensamiento erróneo muy común en nuestro país respecto a lo que son las marcas. En este sentido, quisiera dedicar parte de este artículo a aclarar esta la generalizada creencia que piensa que por ser una pequeña o mediana empresa no se puede ser una marca o no hace falta ser una marca. Muchos directivos de prestigio y personalidades de altos cargos siguen aún sin creer en el poder de las marcas y teniendo una visión muy arcaica al respecto. Aunque poco a poco este aspecto esté cambiando, estamos en un país en el que sigue dominando la visión de que si las cosas no se pueden tocar no tienen valor, cuando justamente todo apunta al contrario, siendo la marca del activo (intangible) estratégico más importante y con más valor para cualquier organización. Debe quedar muy claro, pues, que las marcas no son sólo para las grandes empresas y multinacionales. La creación de una marca propia, al igual que las marcas de las grandes compañías, comienza por una estrategia y continúa con la aplicación de tácticas día a día.

Si lo que quieren nuestros clientes es evitar la espiral competitiva de precios enla que la mediana empresa juega con clara desventaja frente a las grandes empresas o multinacionales, resulta imprescindible que creen marcas poderosas, teniendo muy presente que a día de hoy la única manera de destacar en el mercado es a través de la marca. El hecho de tener una buena marca será lo que hará diferenciar una organización y sus productos o servicios de la competencia, entre muchas otras cosas. Y si por suerte o desgracia una empresa no tiene competencia, será lo que hará que destaque en un mundo cada vez más saturado en el que, como apuntaba hace un momento, el reto de la diferenciación –o de destacar– ya no es sólo cuestión de precios. La lucha para conseguir captar la atención del consumidor es cada vez más difícil pero sigue siendo posible y hay marcas que lo demuestran a diario. Este reto, pues, es el más difícil de todos y sólo se consigue si hemos hecho de nuestra empresa una marca. Y aquí aparece la gran pregunta: ¿cómo hacer de nuestra empresa una marca de éxito? ¿Como convertirse en una marca única y diferenciadora que nos permita conseguir todo esto?

Aunque con este escrito no tengo el objetivo de explicar qué son las marcas ni cómo se crean (sino que más bien pretendo hacer una reflexión profunda de la importancia que tienen en el progreso y el éxito de las empresas) me tomo la libertad de explicar el gran secreto para hacer de nuestra empresa una marca de éxito: la clave está en encontrar nuestra verdad más esencial, lo que nos hace únicos. Aquel pequeño porcentaje del total de nuestra empresa que nos hace diferentes y especiales por alguna razón. Aunque parezca una tarea sencilla, si analizamos las empresas de un mismo sector, nos damos cuenta que todas ellas son prácticamente iguales en casi la mayoría sus aspectos. Pero cada una tiene algo que la hace diferente. Por pequeña que sea. Es imprescindible, pues, encontrar lo que somos realmente. Y una vez tengamos esto, se trata de empezar a articularlo e iniciar la apasionante odisea de la creación de una marca propia.

Los diseñadores tenemos un papel crucial en este punto. En primer lugar, tal como mencionaba antes, haciendo que nuestros clientes entren en conciencia que tienen esta necesidad. Este es el reto más importante pero a la vez más difícil de conseguir. En segundo lugar, por todo lo que hace referencia a la construcción de esta marca: desde el estudio y el análisis que marca el punto de partida inicial, el diseño y la creación de los valores, atributos y conceptualización de la marca, su posicionamiento y su creación y construcción visual hasta la implementación de la marca que supone el diseño y la puesta en marcha de planes y acciones comunicativas para su gestión. Todo esto es un proceso muy complejo que requiere de varios profesionales especializados en cada ámbito, pero los diseñadores abarcamos gran parte de este proceso.

El principal problema con el que nos encontramos es que a muchas PYMES no parece preocuparles demasiado diferenciar su imagen de marca del resto de empresas de su mismo sector. Pero partiendo de la importancia real y el actual valor que tienen las marcas, las PYMES deben apostar firmemente por la construcción de marcas poderosas, que sean reconocidas y, por tanto, diferentes. Deben hacer un cambio de mentalidad. Es por este motivo que las empresas no pueden pensar sólo en tener un logo. Se debe entender que la marca es mucho más que una cosa visual o gráfica. La imagen de marca va mucho más allá del nombre y del logo de la empresa. Lo importante es su personalidad y su filosofía de marca. Esta es la premisa que debemos hacer tener presente a nuestros clientes para ayudarles a triunfar en el mercado. Marca es sinónimo de diferenciación, exclusividad, sentido de propósito, lealtad y, sobretodo, confianza.

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http://www.cinkingstudio.com/es/

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